dPresenter es una reinvención.  Es una re-incursión en un negocio que montamos en 1995, tal vez un poco adelantados a la época.  ACTIUM COMMUNICATION brindaba el servicio de comunicaciones business-to-business y también prestaba asesorías en Marketing Communications.

 

Pero desde el principio, gran parte de la facturación se inclinaba hacia el hacer presentaciones ejecutivas y otros servicios conexos que no imaginamos surgirían como fuente de negocio.

 

Por ejemplo, además de hacer la presentación misma, una vez una agencia de publicidad nos pidió que presentásemos por ellos, literalmente.  Después de confeccionada la presentación, nos contrataron para pararnos frente a sus clientes prospecto y presentarles como si fuéramos un ejecutivo parte de la agencia.  Dos cosas en nuestro favor:  el tema era de Publicidad, materia que conocíamos, y, había que hacerla en Inglés, idioma que dominábamos un poquito mejor que el Director de Cuentas de la agencia.

 

En otra ocasión nos llaman de una renombrada multi-nacional, no para que les hiciéramos una presentación, sino para que homologáramos una docena.  Sucedía que tenían una reunión regional aquí en Panamá, en la que tenían que presentar varios cabezas de departamento y lógicamente cada uno confeccionaba su propia presentación, como siempre.  Pero esta vez querían que todas las presentaciones, hechas por una decena de ejecutivos diferentes (o por sus secretarias), pareciesen que fueron hechas por una sola persona;  querían que tuviesen un mismo “look”, esto es, que mantuviesen una misma identidad visual corporativa, un estilo uniforme, el de la empresa.

 

En otra oportunidad, un amigo, socio de un bufete de abogados en franco crecimiento, tenía la urgente necesidad de presentar sus servicios a posibles clientes en Europa durante un viaje que tenía planeado realizar en 2 semanas.  Quería hacer algo más que dejar su tarjeta de presentación, pero no tenía ninguna presentación o brochure que entregar.  Tener un website era demasiado complicado y costoso en aquel entonces.  Así que usando Word, les diseñamos un brochure corporativo que se podía imprimir in-house en las cantidades requeridas y cuando se necesitara.  Sin mayores complicaciones.  Era en blanco y negro; un muy buen diseño gráfico, un “look corporativo” sobrio;  práctico y económico de reproducir.

 

En ese entonces la cultura de la PC no estaba tan desarrollada, ni tampoco lo estaba el Internet.  La era digital apenas empezaba a demostrar que había llegado para quedarse.  Además, los equipos de oficina -computadoras, laptops, impresoras, proyectores- no eran tan buenos ni confiables como lo son ahora.  Su performance estaba plagado de pequeñas mañas y trucos que no todo el mundo dominaba a la perfección.   El ritmo de trabajo era otro:  las computadoras no eran tan rápidas así que todo tomaba más tiempo en hacerse.

 

En consecuencia, los ejecutivos llamados a hacer presentaciones -usualmente adultos mayores que no se subieron a la ola de las computadoras-, dependían mucho de una asistente o del muchacho del Departamento de Cómputo que sabía usar Power Point.  Las presentaciones no las hacían ellos mismos.  Pero ninguno de los dos, ni la secretaria ni el Ingeniero de Sistemas, contaban con las destrezas o habilidades para hacer una buena presentación.  No tenían el criterio necesario para diseñar una diapositiva con buen gusto, ni manejaban el lenguaje de los negocios.  El resultado, una presentación básica, un tanto rudimentaria, que apenas decía lo que había que decir pero que no impresionaba positivamente, no convencía a nadie, ni siquiera insinuaba los valores de la empresa.

 

Hoy en día el desarrollo de  la cultura de las computadoras, del Internet y de la era digital, hacen del mundo otra cosa.  Todo es más fácil y rápido.  Aún así, cuando se hacen presentaciones  hay que saber qué decir, cuándo decirlo y cómo decirlo, de manera tal que se logren los mejores resultados posibles.

 

A la hora de confeccionar buenas presentaciones, además de entender el tema a tratar, se necesita saber de comunicación y de diseño gráfico.  Y a la hora de presentar, además de ser un profesional en su ramo, tiene uno que ser un ejecutivo, un vendedor, un comunicador, un maestro, un psicólogo, un diplomático y un animador… un poquito de cada uno de esos profesionales.

 

Aprendimos mucho.  Más de dos años y medio estuvimos en la aventura de ACTIUM COMMUNICATION, pagando la inexperiencia como emprendedores nuevos, hasta que un día Ricky Janson, de la Cervecería Nacional, nos invitó a formar parte de la nueva Pepsi.  Pero eso es otra historia.

 

Hablemos.